El buen diseño es inclusivo

Branding inclusivo

En un mundo donde la comunicación visual y digital es clave, las marcas no solo deben enfocarse en la estética, sino también en la inclusión. La inclusión en el diseño busca eliminar barreras y crear experiencias accesibles para todas las personas, sin importar sus capacidades o circunstancias.

Una marca que practica este tipo de branding busca que todas las personas se sientan representadas y valoradas a través de su comunicación y de sus productos teniendo en cuenta aspectos como la raza, el género, la orientación sexual, las capacidades físicas y psíquicas y sociodemográficas.

¿Qué beneficios tiene el branding Inclusivo?

El branding inclusivo es la creación de una identidad de marca que refleje la diversidad y promueva la accesibilidad. Esto implica diseñar elementos visuales, mensajes y experiencias que sean comprensibles y utilizables por cualquier persona, independientemente de su género, edad, cultura o discapacidad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 16% de la población mundial vive con alguna discapacidad. Si las marcas no consideran este factor, estarán excluyendo a una gran parte de su público potencial.

Pero es que, además, un branding inclusivo sirve no solo para reforzar el compromiso social de la empresa, sino para ampliar la audiencia y mejorar la experiencia general de todo usuario. Por tanto, el branding inclusivo se convierte en una herramienta fundamental para que las marcas conecten con audiencias diversas de manera equitativa y efectiva y, en consecuencia, incrementen su fidelidad.

En realidad, el buen diseño debe ser intuitivo, sencillo y funcional para que todas las personas, sin importar sus capacidades, puedan interactuar con él sin barreras. Un buen diseñador es aquel que considera diferentes necesidades y experiencias del potencial usuario desde el principio del proceso de diseño.

Claves para una identidad de marca inclusiva

Para lograr un branding verdaderamente inclusivo, es fundamental implementar diseños y estrategias que faciliten la accesibilidad:

  • Tipografía legible y escalable: Elegir fuentes claras y bien espaciadas que sean fáciles de leer para todos los usuarios, incluyendo aquellos con dislexia o baja visión.
  • Colores con buen contraste: Asegurar combinaciones de colores que permitan una mejor visibilidad, especialmente para personas con daltonismo u otras deficiencias visuales.
  • Iconografía clara y universal: Usar símbolos y elementos visuales que trasciendan barreras culturales y lingüísticas.
  • Consistencia en el diseño: Mantener una coherencia visual en todos los materiales de comunicación para reforzar el reconocimiento de la marca.

Funcionalidad vs estética

El diseño debe ser atractivo, sí, pero nunca a costa de la funcionalidad. Una experiencia visual impresionante pierde su valor si el usuario no puede navegar con facilidad o entender el contenido. Equilibrar estética y funcionalidad garantiza que el diseño no solo sea bonito, sino también útil y accesible.

Un claro ejemplo de que la funcionalidad debe primar sobre la estética se encuentra en la señalética de los aseos en locales o espacios públicos que, si ya a veces son difíciles de comprender para el público general, aún resulta más complicado para aquellos que presentan necesidades de tipo cognitivo, como es el caso de las personas con trastorno del espectro del autismo.

Algunos diseños son muy originales, pero son poco comprensibles. En estos casos deben primar los pictogramas o imágenes universales, reconocidos por todos, y que cuenten con pautas de diseño que favorezcan la percepción, la comprensión y fomenten la accesibilidad cognitiva. Asociaciones como Plena Inclusión o Autismo.org facilitan diseños evaluados según normativa, de uso libre y gratuito para fomentar esa inclusión.

Compromiso con el futuro

En definitiva, la inclusión no es una moda, sino una decisión inteligente. Es una oportunidad para generar conexiones genuinas con audiencias diversas, y una ventaja estratégica en el contexto social y comercial actual.

Las marcas que adoptan el branding inclusivo no solo cumplen lograrán construir relaciones sólidas y duraderas con sus consumidores y destacar en un mercado cada vez más competitivo.

Invertir en branding inclusivo es una inversión de futuro. Si queremos un mundo más equitativo y accesible, debemos comenzar por cómo comunicamos y diseñamos nuestras marcas.  Diseñar para todos es diseñar mejor.

Sara Jusuy

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